Campos electromagnéticos y cáncer

¿Qué indican los estudios realizados por el Instituto del cáncer de U.S.A.?


¿Por qué se estudian los campos electromagnéticos (CEM) no ionizantes y el cáncer?

Te aconsejo que leas primero la Guía de conceptos de los Campos Electromagnéticos (CEM) para que tengas una idea general de lo que hablaremos.


A continuación, te detallo lo que publicaba el Instituto nacional del cáncer de U.S.A el 03 de Enero de 2019. La visión es conservadora, hay muchos intereses económicos de por medio, pero es importante ver lo que dicen todos las autoridades y organismos relacionados. Hay tal cantidad de estudios que se realizan anualmente que estos datos han cambiado radicalmente y puedes ver lo más actualizado en www.bioinitiative.org. La idea es que te informes y veas como ha cambiado el panorama mundial y como algunos países como Suecia y España reconocen todos los efectos que causan las CEM y son sus efectos reconocidos como una enfermedad con alto potencial de producir cáncer.

¿Qué relación existe?

Las líneas de transmisión y los aparatos eléctricos que emiten campos electromagnéticos (CEM) no ionizantes están presentes en todas partes en nuestra casa, trabajo, colegios y lugares públicos. Por ejemplo: la mayoría de las redes inalámbrica se encuentran normalmente encendidas siempre y vemos como en forma creciente se masifican en cantidad y densidad.


Es verdad que aún no se ha identificado ningún mecanismo por el que los CEM podrían causar cáncer a excepción de la radiación (ionizante) de alta energía que si puede producirlo.

  • Los CEM de la parte no ionizante del espectro electromagnético no pueden dañar al ADN o a las células directamente, pero hay varios estudios que muestran una relación con el aumento a la exposición a estos campos, determinando que existe algún tipo de relación.
  • Algunos científicos han especulado que los CEM de extremada baja frecuencia (FEB) podrían causar cáncer por otros mecanismos, como al reducir las concentraciones de la hormona melatonina. Existe cierta evidencia de que la melatonina podría suprimir la formación de algunos tumores.


¿Qué han indicado los estudios acerca de posibles asociaciones entre los CEM no ionizantes y el cáncer en niños?

En numerosos estudios epidemiológicos y extensas revisiones de artículos científicos se ha evaluado la posible relación entre la exposición a los campos magnéticos no ionizantes y el riesgo de cáncer en niños (ver Link 1 y 2). Los campos magnéticos son el componente de los CEM no ionizantes que generalmente se estudian en relación con sus posibles efectos para la salud. La mayor parte de las investigaciones se han centrado en la leucemia y en los tumores de encéfalo, los dos cánceres más comunes en niños. Algunos estudios han examinado la relación entre estos cánceres y el hecho de vivir cerca de líneas de transmisión, con campos magnéticos en el hogar y la exposición de los padres a altos niveles de campos magnéticos en el lugar de trabajo. No se ha encontrado evidencia consistente para una asociación entre cualquier fuente de CEM no ionizante y cáncer.


Exposición de las líneas de transmisión

Si bien un estudio realizado en 1979 indicó una posible relación entre el hecho de vivir cerca de líneas de transmisión y la leucemia en niños (Ver Link 3), estudios más recientes han mostrado una mezcla de resultados (Ver Link 4 y 5). La mayoría de estos estudios no encontraron una asociación o encontraron una causa solo para aquellos niños que vivían en casas con grados muy elevados de campos magnéticos, los cuales están presentes en pocas residencias. Hoy en día la realidad ha cambiado y tenemos mucha tecnología en nuestras casas y deficientes instalaciones eléctricas que han hecho aumentar nuestra exposición a los campos magnéticos. En estudios más recientes se ha encontrado una relación estrecha en los efectos de los campos electromagnéticos y su intensidad.


Varios estudios han analizado los datos combinados de muchos estudios de exposición a líneas de transmisión y leucemia en niños (recuerda que la información expresada aquí tiene fecha 2019 y ahora hay más estudios al respecto):


  • Un análisis en conjunto de nueve estudios reportó un aumento del doble del riesgo de leucemia infantil en niños con exposiciones de 0,4 μT o mayores. Menos de 1% de los niños en los estudios experimentaron este grado de exposición (Ver Link 6).
  • Un metanálisis de 15 estudios observó un aumento de 1,7% de leucemia infantil en niños con exposición de 0,3 μT o mayor. Un poco más de 3% de los niños en los estudios experimentaron este grado de exposición (Ver Link 7).
  • Más recientemente, un análisis en conjunto de 7 estudios publicados después del año 2000 reportó un aumento de 1,4% de leucemia infantil en niños con exposiciones de 0,3 μT o mayores. Sin embargo, menos de la mitad de 1% de los niños en los estudios experimentaron este grado de exposición (Ver Link 8).

Para los dos estudios en conjunto y el metanálisis, el número de niños expuestos era demasiado pequeño como para proveer cálculos estables de la relación entre dosis y respuesta. Esto significa que los resultados podrían interpretarse para reflejar aumentos lineales del riesgo, un efecto umbral a 0,3 o 0,4 μT,


No está clara la interpretación del resultado de un riesgo mayor de leucemia infantil entre niños con exposiciones más altas (al menos 0,3 μT) en la fecha de los estudios.


Exposición de aparatos eléctricos.

Otra forma como los niños podrían exponerse a los campos magnéticos es por los aparatos electrodomésticos. Si bien los campos magnéticos cerca de muchos de los aparatos electrodomésticos son mayores que los que se encuentran en las cercanías de las líneas de transmisión, los electrodomésticos aportan menos a la exposición total de la persona a los campos magnéticos, porque la mayoría de estos aparatos se usan solo por períodos cortos de tiempo. Y moverse aun una distancia corta de la mayoría de los aparatos eléctricos reduce la exposición dramáticamente. Una vez más, los estudios no han hallado una evidencia firme de una relación entre el uso de aparatos electrodomésticos y el riesgo de leucemia en la niñez (Ver Link 9).

 

Exposición a Wifi.

En vista del uso extendido de Wi-Fi en las escuelas, la UK Health Protection Agency (que ahora es parte de Public Health England) ha efectuado los estudios más grandes y más completos de medición para evaluar las exposiciones de niños a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia de redes inalámbricas de computadoras (Ver Link 10 y 11). Esta dependencia concluyó que las exposiciones de radiofrecuencia estaban muy abajo de los niveles máximos recomendados y que  no había razón para que no se siguiera usando Wi-Fi en las escuelas y en otros lugares (Ver Link 12). 


Una revisión de la literatura publicada concluyó que los pocos estudios de alta calidad hasta la fecha no proveen evidencia de efectos biológicos por exposiciones a Wi-Fi (Ver Link 13).


Exposición a estaciones base de teléfonos celulares.

Pocos estudios han examinado el riesgo de cáncer en niños que viven cerca de estaciones base de teléfonos celulares o de transmisoras de radio o televisión. Ninguno de los estudios que calcularon las exposiciones a un nivel individual encontró un riesgo mayor de tumores en niños (Ver Link 14 y 15).


Exposición de los padres y el riesgo en los niños.

Varios estudios han examinado la posible asociación entre la exposición materna o paterna a altos niveles de campos magnéticos antes de la concepción o durante el embarazo y el riesgo de cáncer en sus futuros hijos. Los resultados hasta la fecha han sido contradictorios (Ver Link 16 y 17). Esta cuestión necesita evaluación más detallada.


Exposición y supervivencia al cáncer.

Unos pocos estudios han investigado si la exposición a los campos magnéticos está relacionada con el pronóstico o la supervivencia de niños con leucemia. Varios estudios retrospectivos pequeños de esta cuestión han ofrecido resultados incongruentes (Ver Link 18 y 19). Un análisis que combinó datos prospectivos de más de 3000 niños con leucemia linfoide aguda de ocho países mostró que la exposición a campos magnéticos de frecuencia extremadamente baja no estaba asociada con su supervivencia o riesgo de recurrencia (Ver Link 20).



¿Qué han indicado los estudios acerca de posibles asociaciones entre los CEM no ionizantes y el cáncer en adultos?

Muchos estudios han examinado la asociación entre la exposición a CEM no ionizantes y el cáncer en adultos, de los cuales pocos estudios han reportado evidencia de un riesgo mayor (Ver Link 21).


Exposiciones residenciales.

La mayoría de los estudios epidemiológicos no han mostrado relaciones entre el cáncer de seno en mujeres y la exposición a CEM de frecuencia extremadamente baja en el hogar (Ver Link 22 y 23), aunque algunos estudios individuales han sugerido una relación; solo uno reportó resultados que eran estadísticamente significativos (Ver Link 24).


Exposiciones en el lugar de trabajo a radiación de frecuencia extremadamente baja (FEB).

Varios estudios llevados a cabo en la década de los ochenta y a principios de 1990 indicaron que las personas que trabajaron en algunos oficios de electricidad en los que estuvieron expuestos a radiación de campos extremadamente de baja frecuencia (FEB) (como operadores de centrales eléctricas y trabajadores de cableado telefónico) presentaron índices más altos de los esperados de algunos tipos de cáncer, en particular leucemia, tumores de encéfalo y cáncer de seno (mama) masculino (Ver Link 25). La mayoría de los resultados se basaron en sus cargos de trabajo de los participantes y no en mediciones reales de su exposición.  Estudios más recientes, incluso algunos que consideraron las mediciones de exposición así como los cargos de los puestos de trabajo, no han mostrado en general un mayor riesgo de leucemia, tumores de encéfalo o cáncer de seno femenino por una mayor exposición a campos magnéticos en el trabajo (Ver Link 26 y 27).


Exposiciones en el lugar de trabajo a radiación de radiofrecuencia.

Un número limitado de estudios han evaluado los riesgos de cáncer en trabajadores expuestos a radiación de radiofrecuencia. Un estudio grande del personal de la Marina de los Estados Unidos no encontró un exceso de tumores de encéfalo entre quienes con una alta probabilidad de exposición a radar (incluso técnicos en electrónica, técnicos de aviación y técnicos de control de incendios); sin embargo, la leucemia no linfocítica, en particular leucemia mieloide aguda, aumentó en técnicos en electrónica de escuadrones de aviación, pero no en personal de la Marina en otras categorías de trabajo (Ver Link 28). Un estudio de casos y controles en personal de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos encontró la sugerencia de un riesgo mayor de cáncer de cerebro entre el personal que mantenía o reparaba equipo de radiofrecuencia o de emisión de microondas (Ver Link 29). Un estudio de casos y controles encontró la sugerencia de un mayor riesgo de muerte por cáncer de cerebro entre los hombres expuestos por la ocupación a radiación de microondas y/o de radiofrecuencia, con todo el riesgo excesivo entre los trabajadores en electrónica y electricidad ocupados en diseño, fabricación, reparación o instalación de equipos eléctricos o electrónicos (Ver Link 30). No hubo evidencia de que trabajadores de una compañía de electricidad que estuvieron expuestos a campos electromagnéticos pulsátiles producidos por las líneas de transmisión tuvieran más probabilidad de presentar tumores de cerebro o leucemia que la población general (Ver Link 31). Empleados de un fabricante grande de productos inalámbricos de comunicación no tenían más probabilidad de morir por tumores de cerebro o cánceres del sistema linfático o hematopoyético que la población en general (Ver Link 32). Un estudio prospectivo grande entre oficiales de policía en Gran Bretaña no encontró evidencia de alguna asociación de la exposición a la radiofrecuencia CEM por el uso personal de radio y el riesgo de todos los cánceres combinados (Ver Link 33).



¿Cuál es la conclusión de las organizaciones de expertos acerca del riesgo de cáncer procedente de campos electromagnéticos?

En 2002, la Agencia Internacional para Investigación de Cáncer (IARC), un componente de la Organización Mundial de la Salud, nombró a un grupo de trabajo de expertos para revisar toda la evidencia disponible sobre campos eléctricos y magnéticos estáticos y de frecuencia extremadamente baja (Ver Link 34). El grupo de trabajo clasificó los CEM-FEB como  posiblemente carcinógenos para humanos , con base en limitada evidencia de estudios humanos en relación con la leucemia infantil. Los campos eléctricos estáticos y magnéticos y campos eléctricos de frecuencia extremadamente baja fueron determinados como sin poder clasificarse en cuanto a su carcinogenicidad para humanos.


En 2015, el Comité Científico de la Comisión Europea de Riesgos para la Salud Emergentes y de Identificación Reciente revisó los campos electromagnéticos en general, así como los teléfonos celulares en particular. Encontró que, en general, los estudios epidemiológicos de campos de frecuencia extremadamente baja muestran un mayor riesgo de leucemia infantil con exposiciones promedio diarias calculadas arriba de 0,3 a 0,4 μT, aunque no se han identificado mecanismos y no hay apoyo de estudios experimentales que explique esos resultados. Encontró también que los estudios epidemiológicos sobre exposición a radiofrecuencia no muestran un riesgo mayor de tumores de cerebro u otros cánceres de la región de la cabeza y cuello, aunque permanece abierta la posibilidad de una asociación con neuromas acústicos (57).

Como hemos ido explicando y detallando en nuestro en diferentes cápsulas, nuestra web y YouTube hoy ha cambiado radicalmente lo que se pensaba de los campos electromagnéticos. Existiendo una mayor cantidad de estudios realizados por autoridades e independientes y el cambio se ha ido realizando paulatinamente hasta reconocer los posibles efectos hacia la salud de los CEM a nivel global. Como siempre te hemos recomendados siempre apaga lo que puedes y tu lugar de descanso debe ser el más seguro.



Referencias
  • 1: World Health Organization, International Agency for Research on Cancer. Non-ionizing radiation, Part 1: Static and extremely low-frequency (ELF) electric and magnetic fields. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans 2002; 80:1-395.
  • 2: Schüz J. Exposure to extremely low-frequency magnetic fields and the risk of childhood cancer: Update of the epidemiological evidence. Progress in Biophysics and Molecular Biology 2011; 107(3):339-342. [PubMed Abstract]
  • 3: Wertheimer N, Leeper E. Electrical wiring configurations and childhood cancer. American Journal of Epidemiology 1979; 109(3):273-284. [PubMed Abstract]
  • 4: Kleinerman RA, Kaune WT, Hatch EE, et al. Are children living near high-voltage power lines at increased risk of acute lymphoblastic leukemia? American Journal of Epidemiology 2000; 151(5):512-515. [PubMed Abstract]
  • 5: Does M, Scélo G, Metayer C, et al. Exposure to electrical contact currents and the risk of childhood leukemia. Radiation Research 2011; 175(3):390-396. [PubMed Abstract]
  • 6: Ahlbom A, Day N, Feychting M, et al. A pooled analysis of magnetic fields and childhood leukaemia. British Journal of Cancer 2000; 83(5):692-698. [PubMed Abstract]
  • 7: Greenland S, Sheppard AR, Kaune WT, Poole C, Kelsh MA. A pooled analysis of magnetic fields, wire codes, and childhood leukemia. Childhood Leukemia-EMF Study Group. Epidemiology 2000; 11(6):624-634. [PubMed Abstract]
  • 8: Kheifets L, Ahlbom A, Crespi CM, et al. Pooled analysis of recent studies on magnetic fields and childhood leukaemia. British Journal of Cancer 2010; 103(7):1128-1135. [PubMed Abstract]
  • 9: Hatch EE, Linet MS, Kleinerman RA, et al. Association between childhood acute lymphoblastic leukemia and use of electrical appliances during pregnancy and childhood. Epidemiology 1998; 9(3):234-245. [PubMed Abstract]
  • 10: Findlay RP, Dimbylow PJ. SAR in a child voxel phantom from exposure to wireless computer networks (Wi-Fi). Physics in Medicine and Biology 2010; 55(15):N405-11.   [PubMed Abstract]
  • 11: Peyman A, Khalid M, Calderon C, et al. Assessment of exposure to electromagnetic fields from wireless computer networks (wi-fi) in schools; results of laboratory measurements. Health Physics 2011; 100(6):594-612.   [PubMed Abstract]
  • 12: Public Health England. Wireless networks (wi-fi): radio waves and health. Guidance. Published November 1, 2013. Available at https://www.gov.uk/government/publications/wireless-networks-wi-fi-radio-waves-and-health/wi-fi-radio-waves-and-health. (accessed March 4, 2016)
  • 13: Foster KR, Moulder JE. Wi-Fi and health: review of current status of research. Health Physics 2013; 105(6):561-75. [PubMed Abstract]
  • 14: Ha M, Im H, Lee M, et al. Radio-frequency radiation exposure from AM radio transmitters and childhood leukemia and brain cancer. American Journal of Epidemiology 2007; 166(3):270-9. [PubMed Abstract]
  • 15: Elliott P, Toledano MB, Bennett J, et al. Mobile phone base stations and early childhood cancers: case-control study. British Medical Journal 2010; 340:c3077. doi: 10.1136/bmj.c3077. [PubMed Abstract]
  • 16: Infante-Rivard C, Deadman JE. Maternal occupational exposure to extremely low frequency magnetic fields during pregnancy and childhood leukemia. Epidemiology 2003; 14(4):437-441. [PubMed Abstract]
  • 17: Hug K, Grize L, Seidler A, Kaatsch P, Schüz J. Parental occupational exposure to extremely low frequency magnetic fields and childhood cancer: A German case–control study. American Journal of Epidemiology 2010; 171(1):27-35. [PubMed Abstract]
  • 18: Svendsen AL, Weihkopf T, Kaatsch P, Schüz J. Exposure to magnetic fields and survival after diagnosis of childhood leukemia: A German cohort study. Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention 2007; 16(6):1167-1171. [PubMed Abstract]
  • 19: Foliart DE, Mezei G, Iriye R, et al. Magnetic field exposure and prognostic factors in childhood leukemia. Bioelectromagnetics 2007; 28(1):69-71. [PubMed Abstract]
  • 20: Schüz J, Grell K, Kinsey S, et al. Extremely low-frequency magnetic fields and survival from childhood acute lymphoblastic leukemia: An international follow-up study. Blood Cancer Journal 2012; 2:e98. [PubMed Abstract]
  • 21: International Agency for Research on Cancer. Non-ionizing Radiation, Part 2: Radiofrequency Electromagnetic Fields. Lyon, France: IARC; 2013. IARC monographs on the evaluation of carcinogenic risks to humans, Volume 102.
  • 22: Schoenfeld ER, O'Leary ES, Henderson K, et al. Electromagnetic fields and breast cancer on Long Island: A case–control study. American Journal of Epidemiology 2003; 158(1):47-58. [PubMed Abstract]
  • 23: Kabat GC, O'Leary ES, Schoenfeld ER, et al. Electric blanket use and breast cancer on Long Island. Epidemiology 2003; 14(5):514-520. [PubMed Abstract]
  • 24: Kliukiene J, Tynes T, Andersen A. Residential and occupational exposures to 50-Hz magnetic fields and breast cancer in women: A population-based study. American Journal of Epidemiology 2004; 159(9):852-861. [PubMed Abstract]
  • 25: World Health Organization, International Agency for Research on Cancer. Non-ionizing radiation, Part 1: Static and extremely low-frequency (ELF) electric and magnetic fields. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans 2002; 80:1-395.
  • 26: Kliukiene J, Tynes T, Andersen A. Residential and occupational exposures to 50-Hz magnetic fields and breast cancer in women: A population-based study. American Journal of Epidemiology 2004; 159(9):852-861. [PubMed Abstract]
  • 27: Li W, Ray RM, Thomas DB, et al. Occupational exposure to magnetic fields and breast cancer among women textile workers in Shanghai, China. American Journal of Epidemiology 2013; 178(7):1038-1045. [PubMed Abstract]
  • 28: Groves FD, Page WF, Gridley G, et al. Cancer in Korean war navy technicians: mortality survey after 40 years. American Journal of Epidemiology 2002; 155(9):810-8.   [PubMed Abstract]
  • 29: Grayson JK. Radiation exposure, socioeconomic status, and brain tumor risk in the U.S. Air Force: a nested case-control study. American Journal of Epidemiology 1996; 143(5):480-486. [PubMed Abstract]
  • 30: Thomas TL, Stolley PD, Stemhagen A, et al. Brain tumor mortality risk among men with electrical and electronics jobs: a case-control study. Journal of the National Cancer Institute 1987; 79(2): 233-238. [PubMed Abstract]
  • 31: Armstrong B, Thériault G, Guénel P, et al. Association between exposure to pulsed electromagnetic fields and cancer in electric utility workers in Quebec, Canada, and France. American Journal of Epidemiology 1994; 140(9):805-820. [PubMed Abstract]
  • 32: Morgan RW, Kelsh MA, Zhao K, et al. Radiofrequency exposure and mortality from cancer of the brain and lymphatic/hemaopoietic systems. Epidemiology 2000: 11(12):118-127. [PubMed Abstract]
  • 33: Gao H, Aresu M, Vergnaud AC, et al. Personal radio use and cancer risks among 48,518 British police officers and staff from the Airwave Health Monitoring Study. British Journal of Cancer 2018; First published online: December 26, 2018. [PubMed Abstract]
  • 34: World Health Organization, International Agency for Research on Cancer. Non-ionizing radiation, Part 1: Static and extremely low-frequency (ELF) electric and magnetic fields. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans 2002; 80:1-395.
  • 35: SCENIHR. 2015. Scientific Committee on Emerging and Newly Identified Health Risks: Potential health effects of exposure to electromagnetic fields (EMF): http://ec.europa.eu/health/scientific_committees/emerging/docs/scenihr_o_041.pdf, accessed August 15, 2015.
Copyright© 2023 http://www.miter.cl  All Rights Reserved - (MITER_R13_231029A01)