El mundo que nos rodea
Los dispositivos electrónicos hoy son fundamentales y una parte conveniente de nuestro día a día. Nos permiten realizar todo tipo de cosas, como navegar por Internet, organizarnos o simplemente jugar con ellos, pero a medida que la tecnología continúa avanzando ha habido un aumento sin precedentes tanto en la cantidad como en la variedad de fuentes que emiten campos electromagnéticos (CEM) o Electromagnetic field (EMF). Los CEM son líneas invisibles de fuerza creadas siempre que la electricidad es generada o usada.
La radiación CEM es una forma de energía generada por dispositivos eléctricos y electrónicos como teléfonos móviles, computadoras portátiles, tabletas, bluetooth, Wifi y líneas eléctricas entre algunos. Si bien los CEM en cantidades muy bajas son inofensivos para los humanos, algunas personas son más sensibles a sus efectos que otras.
Para las personas con hipersensibilidad electromagnética (EHS), evitar la radiación CEM puede ser un desafío en nuestro mundo moderno, ya que la tecnología está en todas partes. Algunas personas electrosensibles pueden optar por vivir en áreas remotas sin infraestructura eléctrica, mientras que otras pueden tomar medidas para reducir su exposición a la radiación CEM utilizando productos que lo reducen y artefactos de baja emisión.
¿Qué es la hipersensibilidad electromagnética (EHS)?
La Electro sensibilidad es conocida bajo dos términos según su grado de afección o síntomas, se conoce como Hipersensibilidad Electromagnética (EHS) o Sensibilidad Electromagnética (ES) y es una afección en la que las personas experimentan síntomas físicos y psicológicos cuando se exponen a campos electromagnéticos de dispositivos como teléfonos celulares, bluetooth, Wifi y otros fuentes eléctricas y electrónicas.
Las personas experimentan una variedad de síntomas cuando se exponen a la radiación CEM. Estos síntomas pueden incluir según la OMS una variedad de síntomas, los cuales definió en diciembre del 2005:
- Dolores de cabeza, cefaleas.
- Fatiga, cansancio crónico.
- Mareo, náuseas.
- Irritabilidad, erupción cutánea.
- Palpitaciones cardíacas.
- Trastornos digestivos.
Otra división
- Psicológico / Conductual: Depresión - Ansiedad - TOC - Estrés - Irritabilidad
- Inmunológico: Inflamación - Desequilibrio - Sinérgico con otras toxinas - Enfermedad autoinmune - Intestino permeable - dolor de estomago
- Celular y Otros: Daños al ADN - Disfunción mitocondrial - Cánceres - Daño a la barrera hematoencefálica - Disfunción metabólica - Resistencia a la insulina - Activación de mastocitos - Esterilidad - Problemas cardiacos y respiratorios
- Neurológico: Fatiga - Debilidad - Dolor - Hormigueo en la piel y erupciones - Niebla del cerebro - Mareos - Vértigo - Aprendizaje - Memoria - Trastornos del sueño - Insomnio - Tumores cerebrales - Tinnitus - Problemas oculares - Zumbido en los oídos - Dolores de cabeza
Hipersensibilidad electromagnética (EHS) y su prevalencia
La Hipersensibilidad electromagnética (EHS) se caracteriza por una variedad de síntomas no específicos. Los más comunes (según la OMS) incluyen síntomas dermatológicos (enrojecimiento, hormigueo y sensación de ardor), así como síntomas neurasténicos y vegetativos (fatigas, cansancio, dificultades de concentración, mareos, palpitaciones cardíacas y trastornos digestivos). La OMS indica que se trata de síntomas reales, pero de momento no ha encontrado base científica suficiente para identificarla como enfermedad. Se trata de una patología que se encuentra englobada en las llamadas sensibilidades centrales, como por ejemplo la fibromialgia o la sensibilidad química que son de difícil diagnóstico: (Revisa los links al final de la cápsula)
Esta patología, tiene mayor intensidad en niños, ancianos y personas con un sistema inmunitario debilitado (tratamientos oncológicos, trasplantes etc…), pero una persona completamente sana puede empezar a padecerla si se encuentra expuesta de forma intensa y prolongada a contaminación electromagnética y presenta predisposición genética a padecerla. Suecia fue el primer país del mundo en reconocer la EHS como enfermedad. El parlamento Europeo, en el año 2009, pidió “a los Estados miembros que sigan el ejemplo de Suecia y reconozcan como una discapacidad la hipersensibilidad eléctrica, con el fin de garantizar una protección adecuada e igualdad de oportunidades a las personas que la sufren” (resolución de 2 de abril). A pesar de ello, la enfermedad no está reconocida en muchos países ya que hay intereses económicos e inversiones cuantiosas en redes y sistemas inalábricos. Si hacemos un paralelo estamos en la misma etapa que el cigarrillo cuando no se consideraba dañino y luego de miles de estudios realizados por las tabacaleras y organismos independientes, hoy sabemos que tiene daños nocivos en la salud.
Cuando se trata de hipersensibilidad electromagnética (EHS), las estimaciones suelen ser ampliamente conversadoras y cercanas al 10% dentro de la última década, pero varios estudios han estimado al día de hoy cifras mucho más altas y dentro de ellas alrededor del 30% con casos notificados y considerados graves.
La EHS es una enfermedad orgánica provocada por un agente externo como es el caso de la radiación que tiene efectos acumulativos en el organismo. Es una enfermedad causada por la exposición a los CEM generados por distintos aparatos, dispositivos y tecnologías. Dentro de la radiación podemos definir el espectro electromagnético.
Espectro Electromagnético
Se denomina espectro electromagnético a la distribución energética del conjunto de las ondas electromagnéticas.
El espectro electromagnético se extiende desde la radiación de menor longitud de onda, como los rayos gamma y los rayos X, pasando por la radiación ultravioleta, la luz visible y la radiación infrarroja, hasta las ondas electromagnéticas de mayor longitud de onda, como son las ondas de radio.
BAJA FRECUENCIA
- Líneas de baja, media y alta tensión, subestaciones y transformadores eléctricos, etc.
- Máquinas de afeitar, batidoras, secadores de pelo, placas, y hornos eléctricos, ordenadores, aspiradoras, etc.
ALTA FRECUENCIA
- Antenas de telefonía, Wifi, bluetooth, GSM, UMTS, WLAN, DECT, etc.
- Teléfonos móviles e inalámbricos, hornos microondas, aparatos vigila bebés, etc.
EHS y radiación CEM baja
La falta de reconocimiento tanto de criterios clínicos como de biomarcadores objetivos para un diagnóstico ampliamente aceptado, es la raíz de gran parte de la controversia sobre la hipersensibilidad electromagnética (EHS) y la sensibilidad química múltiple (SQM). La SQM es la denominación más utilizada para describir un síndrome complejo que se presenta como un conjunto de síntomas vinculados con una amplia variedad de agentes y componentes que se encuentran en el medio ambiente, presentándose dichas reacciones con una exposición a niveles comúnmente tolerados por la mayoría de las personas.
Al día de hoy, existen suficientes datos clínicos, biológicos y radiológicos para reconocer el EHS como un trastorno neurológico distinto, bien definido, objetivamente identificado y caracterizado.
la EHS se asocia frecuentemente con la SQM, lo que indica que los síntomas de ambas afecciones son causados por el mismo mecanismo fisiopatológico. Las necesidades médicas actuales de las personas con sensibilidad ambiental, incluidas EHS y/o SQM, no están estandarizadas ni reconocidas internacionalmente. El primer paso y el más importante es minimizar/evitar la exposición a CEM y productos químicos creados por el hombre (Belpomme & Irigaray 2020).
Según los resultados de las investigaciones biológicas y el uso de biomarcadores, existen algunos tratamientos empíricos que pueden recomendarse. Entre los pacientes con EHS, Belpomme e Irigaray descubrieron que las deficiencias de vitamina D y zinc son comunes. Además, existen signos de deficiencia de antioxidantes y antihistamínicos. En los años transcurridos desde las declaraciones oficiales de la OMS en 2005 y 2014, muchos grupos de investigación han informado de avances significativos en la identificación y comprensión de EHS y/o SQM y los efectos bioclínicos en la salud de los CEM artificiales. Sin embargo, la OMS no ha caracterizado claramente la EHS y la SQM. Es imperativo incluir la EHS en la Clasificación Internacional de Enfermedades de inmediato para ayudar a sus pacientes, alguno países han empezado a incluirla en su legislación.
Las causas se encuentran en los límites legales de exposición
Numerosos estudios científicos han demostrado que a una fracción de este nivel de radiación se abre la barrera hematoencefálica, aumentan los tumores, se producen defectos celulares, se dañan los nervios, las células sanguíneas se agrupan, el sistema inmunológico se desajusta, etc. El problema es que los límites legales actuales se limitan a los efectos térmicos. Si no hay calentamiento del cuerpo, se considera que no hay riesgo. Aún falta mucho desde el punto de vista legislativo, pero a nivel de estudios hay demasiados estudios que pueden comprobar los daños a la salud.
A modo comparativo, el año 2011 el Consejo de Europa (resolución 1815) pidió establecer umbrales de prevención para la exposición a largo plazo en el interior de los edificios a 0,6 voltios por metro (equivalente a mil microwatios por metro de cuadrado). Estamos hablando que recomendó un límite 2000 veces inferior al legal en algunos países de Europa.
Tomar precauciones contra la radiación CEM
Cuando se trata de protegerse contra la radiación electromagnética de dispositivos inalámbricos, siempre es mejor prevenir que curar. Tomar algunas medidas básicas para minimizar su exposición a los CEM podría reducir potencialmente su riesgo y brindarle tranquilidad. Para reducir la exposición:
Evite o minimice el uso de dispositivos emisores de CEM
- La cantidad de exposición a la radiación CEM es acumulativa. Esto significa que su exposición a la radiación aumenta con el tiempo si se expone repetidamente a tecnología que emite CEM.
Evite lugares en su casa donde pueda ver una torre celular desde una ventana
- Si no puede salir del lugar, al menos puede utilizar lugares más alejados de su casa donde pueda haber barreras apantalladas para disminuir su exposición.
Utilice productos o prendas de protección CEM
- Utiliza tejidos de protección altamente conductivo puede proporcionar hasta un 99,99% de efectividad de protección contra la radiación de teléfonos celulares, computadoras portátiles, tabletas, WIFI, Bluetooth y otros dispositivos.
- Desconecta el Wifi mientras duermes , cuida tu espacio seguro
- Sustituye tubos fluorescentes y lámparas de bajo consumo por ampolletas led de calidad
- Sustituye los teléfonos inalámbricos por otro cableados o que al menos sean ECO+ que solo emiten CEM en las llamadas
Una reducción de las radiaciones electromagnéticas no sólo ayuda a prevenir la EHS, si no que también ayuda a convertir nuestro entorno en un hogar más sano y saludable, más cercano a la naturaleza.
Referencias