La zona de dormir
No importa donde sea, lo importante es que sea libre de campos electromagnéticos o que sean muy bajos, si la zona es altamente saturada te impedirá descansar y recuperar tu salud
Sistema inmunológico:
Es nuestra primera línea de defensa contra infecciones y enfermedades, y requiere dormir lo suficiente para funcionar correctamente. Sabemos por experiencia que la falta de sueño nos hace más vulnerables a resfriados y virus. Con el tiempo, un sistema inmunológico que no funciona de manera óptima puede abrir la puerta a problemas crónicos, incluidos riesgos de obesidad, diabetes y enfermedades cardíacas y vasculares.
Desintoxicación:
Necesitamos un sueño adecuado y de calidad para respaldar nuestro sistema de desintoxicación natural. Dormir no sólo ayuda a que se formen recuerdos, sino que también permite que nuestro cerebro elimine toxinas y prevenga la acumulación de productos de desecho como el beta-amiloide, que contribuye al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. El insomnio y las alteraciones del sueño pueden provocar fatiga, irritabilidad, olvidos, falta de concentración y sentimientos de depresión.
Regeneración celular:
Cuanto mejor dormimos, mejor podrán sanar y regenerarse nuestras células mediante la acción de hormonas vitales y un metabolismo saludable. El metabolismo celular normal y la regeneración de tejidos son clave para frenar el proceso de envejecimiento. El sueño es el momento en el que se repara nuestro ADN y los tejidos dañados, y se liberan muchas hormonas de crecimiento que ayudan con la mineralización ósea, la síntesis de proteínas y el crecimiento muscular. Dormir bien es particularmente importante para que los niños tengan un desarrollo y crecimiento normal tanto física como mentalmente.
La ciencia ha identificado que un dormitorio natural, libre de contaminantes y más cercano a la naturaleza, ayuda a conciliar el sueño y mejorar la calidad de vida.
La OMS informó en 2002 que la exposición a campos eléctricos y campos magnéticos reducía la hormona melatonina, la hormona del sueño (OMS volumen 80).
El primer paso para reducir los campos eléctricos y magnéticos en el dormitorio es tratar de adquirir equipos electrónicos de bajo CEM y si no es posible desenchufar la lámpara de velador, cables de carga de móviles que no necesitas para dormir y todo aquello que se encuentre cerca de ti y pueda generar CEM. Es posible igualmente que la contaminación eléctrica provenga de una instalación eléctrica poco profesional, o incluso de equipos electrónicos de tu vecino que apuntan hacia tu dormitorio o en las ciudades es común que también se esté expuesto a ondas electromagnéticas procedentes de una antena de telefonía cercana. Estas problemáticas son detectadas con mediciones de la contaminación eléctrica y tienen soluciones en gran medida, pero tu casa va a requerir un análisis con instrumentos específicos.
El proyecto Bioinitiative ha analizado 1800 estudios científicos sobre los efectos a la salud de las ondas electromagnéticas y el insomnio es un síntoma común en múltiples estudios (Bioinititive report).
El primer paso es sin duda programar la desconexión nocturna del WiFi, sacar el teléfono móvil fuera del dormitorio y programar a tu familia para que comprendan los daños a los que se exponen de no hacerlo, el objetivo es reducir las fuentes de ondas electromagnéticas internas.
Una medición profesional que identifique exposiciones intensas y su procedencia permite aplicar soluciones técnicas para reducir la exposición a radiaciones en el dormitorio.