Las líneas eléctricas y cables hacia tu casa generan preocupación por los posibles efectos nocivos a la salud
Pueden generar producir campos electromagnéticos intensos
Su nombre es para definir este campo electromagnético es "Frecuencia extremadamente baja" (FEB) o en inglés "Extremdly Low Frequency" (ELF)
¿Qué son los campos electromagnéticos?
Los Campos Electromagnéticos (CEM) se originan con el movimiento de cargas eléctricas y son una combinación de ondas eléctricas y magnéticas que se desplazan simultáneamente y se propagan a la velocidad de la luz. Cuanto más elevada es su frecuencia, mayor es la cantidad de energía que transporta la onda.
Cuando existe un carga eléctrica se produce una corriente eléctrica que genera un campo magnético; la magnitud del campo magnético cambia según la magnitud de la corriente, cuanto mayor sea la intensidad de la corriente, mayor será la intensidad del campo magnético. Los campos magnéticos son más intensos en los puntos cercanos a su origen y su intensidad disminuye rápidamente conforme aumenta la distancia a la fuente. .
Las líneas eléctricas
Generan campos electromagnéticos debido a la corriente eléctrica alterna, para que comprendas que es la corriente alterna es aquella que cambia su carga entre positivo y negativo formando una onda. Desde donde se genera la electricidad hasta el consumidor final sufre una serie de procesos, es decir que tiene un voltaje muy alto que se transmite a estaciones intermedias donde comienza a reducirse por medio de subestaciones y transformadores hasta llegar a tu casa. Las principales fuentes de campos de ELF son la red de suministro eléctrico (transformadores, líneas de alta tensión, etc.), cables de suministro eléctrico y todos los aparatos eléctricos.
Las líneas eléctricas transportan energía o electricidad y a diferencia del Wifi, no envían señales de radiofrecuencia (RF) inalámbricas por aire, aunque no emiten señales de radiofrecuencia de las que preocuparse, las líneas eléctricas aún emiten radiación ELF, esa radiación es una fuga de energía hacia cualquier cosa que lleve u opere con corriente alterna y continua.
¿Es segura la radiación de frecuencia extremadamente baja?
Teniendo esto en cuenta, la generación, transmisión, distribución y uso de electricidad exponen a todos a una radiación ELF. Desde líneas eléctricas hasta cualquier dispositivo con enchufe o batería, incluido el secador de pelo, el reloj despertador y la manta eléctrica, la radiación de frecuencia extremadamente baja puede tener un efecto biológico en el cuerpo si los niveles son lo suficientemente altos o si el tiempo de exposición es lo suficientemente largo. Los campos se debilitan rápidamente si estás lejos de ellos, por lo que debes estar bastante cerca para experimentar posibles efectos biológicos. El calentamiento de tejidos y la estimulación nerviosa son efectos bien conocidos de la radiación de frecuencia extremadamente baja con intensidades de campo altas y se utilizan para los estándares de exposición social. Sin embargo, incluso la intensidad de campo baja de los aparatos eléctricos y las líneas eléctricas puede afectar tu cuerpo si está lo suficientemente cerca y expuesto durante un período prolongado.
Los materiales comunes, como las paredes de los edificios, no bloquean los campos magnéticos.
Límite de exposición máximo de 100 microteslas (100.000 nanoteslas) para campos electromagnéticos a la frecuencia de 50Hz. Estos valores están basados en la recomendación del Consejo de Europa de 12 de julio de 1999 que a su vez tienen como referencia la guía presentada por la Comisión Internacional para la Protección contra la Radiación no Ionizante (ICNIRP) de 1998. Esta organización no gubernamental, reconocida formalmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS), evalúa los resultados de estudios científicos realizados en todo el mundo y elabora unas directrices en las que establece límites de exposición recomendados. En 2010, el ICNIRP publicó recomendaciones nuevas en las cuales se elevó el límite de exposición para el público a 200 µT. Se puede pensar que las presiones económicas obligan a ceder en los rangos de seguridad siendo más laxos con la consecuencia de posibles daños a la población.
En el rango de frecuencia de 1 Hz a 1 MHz, que incluye la frecuencia de la red eléctrica de 50 Hz, las recomendaciones especifican límites de exposición únicamente para evitar efectos nocivos en el funcionamiento del sistema nervioso (el único efecto que ha sido demostrado inequívocamente con evidencia científica).
Varios científicos han planteado la necesidad de revisar los límites de exposición. La ICNIRP ha declarado que "...algunos estudios epidemiológicos indican un posible ligero incremento del riesgo de leucemia en los niños, asociado a niveles de campos magnéticos de frecuencia industrial (50/60 Hz) promedios en el tiempo iguales o mayores de 0,4 microtesla (400 nanotesla)". Este hecho ha llevado al Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC - International Agency for reserach on Cancer), organismo de la OMS a clasificar los campos magnéticos ELF como posiblemente cancerígenos algo que ya mencionamos anteriormente en nuestras cápsulas.
En sus últimas recomendaciones de 2010, la ICNIRP, a pesar del aumento en el nivel de referencia mencionado arriba, reconoce que "estudios epidemiológicos han encontrado, de forma constante, que la exposición crónica a los campos magnéticos de baja intensidad (0,3 – 0,4 microtesla) está asociada con un aumento en el riesgo de la leucemia infantil. Sin embargo, la carencia de una causalidad establecida significa que este efecto no se puede abordar en las restricciones básicas"
Siempre el nivel recomendado como medida practica "menos es mejor", revisa nuestra cápsula niveles de seguridad.
Dado que el nivel se refiere a exposiciones permanentes y no para exposiciones de corta duración, nos interesan principalmente los niveles de campo magnético en los espacios vitales de tu hogar, es decir;
Puede encontrar más información en nuestra página de soluciones.